¿Cómo controlar nuestras emociones ante la presión del partido?

A los entrenadores, muchas veces la presión nos supera. Nos saca de nuestro balance anímico y no descontrola nuestro sistema de emociones. Esto en algunas veces se torna en algún que otro insulto o agravio hacia adentro, al cielo o, en el peor de los casos, dirigido a otra persona. Muchas veces estas otras personas son los jugadores que dirigimos.

¿Es justificable el reaccionar mal por no poder controlar nuestros picos emocionales? ¡Por supuesto que no! Nada, absolutamente nada, justifica que nos saquemos de nuestra casillas y reaccionemos de una manera que, una vez que baja la efervescencia del momento, nos sentimos mal y debemos pedir, como mínimo, disculpas.

En muchos casos son los propios jugadores los que justifican diciendo: «pobre el entrenador, se descontroló porque no hicimos la cosas bien». ¿Es válido que los jugadores deban pasar por eso? Nuevamente, mi respuesta es un rotundo NO.

Creo personalmente que los entrenadores, así como aprendemos sobre táctica, técnica, estrategia, análisis, etcétera; deberíamos capacitarnos en otras habilidades como el manejo de grupo, psicología y comunicación. Sin embargo, el respeto es algo más que principal.

¿Se puede ser campeón siendo teniendo una actitud respuestuosa incluso ante situaciones de altísima presión? Si, por supuesto.

¿Qué puedo hacer durante el partido?

Respirar. Muchos estudios médicos hablan sobre los beneficios de tomarse unos segundos para poder respirar de manera profunda, ya que está comprobado que esta es una de las mejores formas de reducir el stress en el cuerpo.

Cuando nuestro cuerpo respira de manera profunda, nuestro cerebro recibe una señal que lo hace calmar y relajar. Debemos intentar ser muy instrospectivos y ante esos momentos límites que suceden en los partidos, tomarnos unos 5 a 10 segundos solamente, para poder respirar e intentar calmarnos.

Aparte de no perder el control, podremos volver a ver las cosas con una mejor claridad. Podremos entender que la presión de la competencia es algo que nosotros elegimos por voluntad propia. Creo que los deportistas de competencia disfrutamos la adrenalina del partido, no creo que nadie esté ahí para sufrir.

Es por esto mismo qu debemos aprender a controlar nuestras reacciones y generar una inteligencia emocional, que nos permita formar un ambiente competitivo pero de respeto en nuestros equipos.

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